Mucha gente muere dignamente en los conciertos de Rock. A unos les da un paro cardíaco de la emoción, a otros del susto y a otros porque creen que su vida ya ha tenido el sentido que le buscaban. Hay otros que mueren pisoteados y a los golpes entre la gente que salta. De repente, empieza una canción exitosa, el éxtasis llega a la multitud y ésta enloquece. Sin embargo, hay aburridos que no saltan y por eso mueren. La mejor forma de sobrevivir es saltando.