29 sept 2010

agua

Hay abrazos de abrazos. Están los que se dan, están los que reciben y están lo que son recíprocos. Hay unos que nunca se dan, pero que siempre se sueña con ellos; otros que aparecen sin que se esperen. Unos son cortos, unos largos y otros eternos. Hay unos en los que no quieres que te suelten, hay otros en los que no quieres soltar a nadie. Están los que son obligación, los que tienen mensajes entre líneas, los que incluyen palmaditas en la espalda y los que traen secretico en el oído. Hay unos que vienen con impulso, otros que se dan en medio de un salto y otros que son suerte de salvavidas. Está el abrazo que asfixia, el que calienta, el que cansa, el anhelado, el incómodo, el hipócrita, el de despedida, el de reencuentro, el de recién conocidos, el de para siempre y el de nunca más. Todos me gustan. Personalmente, prefiero esos que parecen vidas, vidas de videojuegos; saber que están en alguna parte del camino, que se alcanzarán y que implicarán paz, vuelo, libertad y compañía. Esos que duran cuánto se desee y, que mientras lo hacen, se alcanza felicidad plena. Prefiero esos. Muerte a los abrazos que no se dan.

28 sept 2010

adolescencia

Edades malditas,
Hormonas enloquecidas
Y amistades gratuitas
Ay, nuestras vidas abatidas

Desde que tiene trece
Todo lo que hace es llorar
Porque de todo adolece
Ya no sabe a dónde mirar

Odio con amor la adolescencia
Siete años ha de durar
Hasta rima con esencia
Yo sólo quiero las cartas barajar

Y que el tiempo pase
Y me ría de lo que me duele
Anhelo el final de esta fase
Que abrazarte sea lo único que anhele

27 sept 2010

cytotec

Siento que soy todo lo que me pasa. En la vida, nada pasa porque sí. Todo trae consigo su consecuencia. La libertad consiste en optar por diversos modos de ser consecuente, de responder a los totazos que te dé la vida de la manera más creativa y original posible. Hoy, yo alcanzo a numerar tres totazos. Uno a los once años, otro a los diecisiete y otro hace ocho días. Sé que no se me van a olvidar. Sé que no los voy a olvidar porque -además de dejar su marca en mi memoria- lo hicieron en mi carácter. Y no lo hizo el hecho de que fuera víctima de ellos, sino la forma cómo, con quién, cuándo me libré de aquéllos.
Nada pasa porque sí. No todo le pasa a todos. Así, forjamos destinos diferentes y nos comprometemos con preocupaciones individuales que componen nuestras respectivas esencias. Sin embargo, no creo que, ante las vidas de los demás, seamos simples espectadores. Somos lo que nos pasa y todo pasa porque alguien más lo causa, hasta uno mismo. Yo admito que me compone mucha gente. En ese caso, no he de ser la única y nos componemos, nos diferenciamos, nos identificamos, nos amamos entre nosotros. Todo el mundo lo sabe, pero casi nadie lo admite. We were the victims of ourselves.

23 sept 2010

el niño dios no existe

Si uno no se merece lo que quita, hoy mataron a quien -definitivamente- no merecía vivir. Uno vive para que, cuando se ausente, sea recordado. Recordado con amor. Me parece repugnante cómo, al morir, alguien no va al cielo sino al infierno; es recordado pero con odio, la gente siente júbilo al enterarse de que se ha ido y el perdón es algo desconocido. El cielo es todo lo contrario.
Irónicamente, de tanto odio repentino, de tanto saber sobre aquél que se escondía, de tanta discriminación sobre sus actos, de todo ese recordar lo inhumano que era, de todo eso resulta un amor patrio tan ancho que no puedo estar afuera de él. Ahora sí, todos queremos saludar a los soldados que nos encontremos, queremos ponernos camiseticas y comprar manillitas tricolor en los semáforos. De repente, los vendedores de banderas compran carro, los comerciantes de sombreros vueltiaos entran a la universidad y Frutiño saca sabor a granadilla con chontaduro. No se trata de querer mucho, se trata de Saber querer. Nos cegamos por una felicidad tan banal pero tan absoluta que no vemos lo que deberíamos ver.
En Colombia hay, más o menos, mil ochocientos Falsos Positivos. Un Falso Positivo es un desempleado que -repentinamente- consigue un trabajo lejos de su casa, con el salario perfecto, en donde no le piden referencias, experiencia ni estudio. El ex desempleado emprende, pues, el viaje a su nuevo lugar de trabajo. Llega, dejando todo atrás. Sus ahorros, su familia, su casa, su vida. Llega y lo matan. Así de simple. Lo matan. Le disparan, lo meten en una bolsa y lo entierran en una fosa común. ¿Quiénes? Las valerosas y heroicas Fuerzas Armadas de Colombia. Es que, carajo, los héroes en Colombia sí existen.
Qué risa. Matan a uno sólo y se nos olvidan, otra vez, mil ochocientos. Nos invade una dicha y un orgullo patrio que nos cegará por otros cuarto años. No nos daremos cuenta de las cosas que no quieran decirnos. Fácil. Nos enteramos de lo que les conviene, y es por eso que nos importa lo que les conviene. Insisto en que todo es un problema de preocupaciones, de prioridades, de incumbencia. Nos debería preocupar más todo lo que no sabemos, todo lo que nos muestran fácil o incomprensible. A mí me preocupan esas mil ochocientas casas que ya no tienen papá, hermano, hijo; todos aquellos que creen que Colombia es pasión y que el niño Dios existe.

20 sept 2010

historia de un aborto

A veces, me tranquiliza saber que me preocupan determinadas cosas. Hoy supe detalladamente de un aborto. Me extendería, pero por respeto a todo no lo haré. Amo la vida, amo la fertilidad, amo el amor y amo que cada uno de nosotros sea resultado de él.
Este hecho me revuelve por dentro.Sólo con palabras logro calmar lo que sea que estoy sintiendo, al menos por ahora. Siempre recordaré este día. Siempre recordaré ese bebé. Siempre recordaré la vida; su vida.

17 sept 2010

i don't shine if you don't shine

Somos hijos de una sociedad que ha enaltecido la belleza y lo superficial como máximas autoridades de conducta. Es así como, de repente, lo natural se nos hace extraño, ajeno, confuso: porque es feo. A partir de ahí, desarrollamos capacidades para tejer estructuras como Amistades, Personalidades y Preferencias basándonos en lo que nos parece bello. Poco a poco, nos convertimos en seres tan banales que llegamos a considerar un tabú lo que habría de ser el mayor y más maravilloso alcance de la anatomía humana: la fertilidad.
En vez de celebrar nuestra naturaleza de imperfección, la hemos ridiculizado hasta lo indigno. Deberíamos poder andar desnudos por ahí, borrachos de nada, celebrando nuestros respectivos nombres y ya. Fluir sin un fin más que fluir. Pero somos hipócritas en medio de todo; en medio del supuesto amor que diariamente nos profesamos. Preferimos aferrarnos a las certezas de lo virtual, antes que arriesgarnos a cualquier probabilidad que nos pueda traer lo natural.
Ojalá, como los niños, pudiéramos ser capaces todavía de decirnos las verdades sin ningún tipo de remordimiento o segunda intención; ser más egoístas y establecer las prioridades propias por encima de las comunes. Ya basta de complacer a esta sociedad tan agobiada y doliente. I don't mind if you don't mind. No me gusta la cultura taurina; no creo que Colombia sea pasión; no creo que pasarse los chicles sea malo; no atracan en todas las esquinas; no me gustan los tacones; prefiero un Águila a una Budweiser; prefiero Mockus a Santos; prefiero los Lucky Strike, el bus que el Transmilenio y el pandeyuca que el pandebono.
Si somos lo que sentimos, hoy soy desnudez, infancia, individualismo y accidentalidad. (Me encanta no tener límite de palabras cuando, en una hoja en blanco, encuentro algo. No sé qué.) En circunstancias como la de hoy, uno se da cuenta de qué tan solo se encuentra. En la vida real, uno se tiene a uno mismo. Nada más. Y si no se es lo suficiente y precisamente egoísta, la banalidad es un riesgo inminente. Hoy voto por que no nos necesitemos tanto los unos a los otros, hoy que mañana es el "día del amor y la amistad". ¿Por qué tener un solo día para eso? Si fuéramos verdaderamente sinceros con nosotros mismos y con los demás, esos días serían cotidianos, y el amor y la amistad el estilo de vida de cada ser humano.

12 sept 2010

carta a la luna

Por razones antropocentristas, hoy es de los días en los que los hombres cuestionan si realmente eres necesaria. En la vida real, nadie sabe quién eres; nadie sabe qué es la Necesidad. Si pensáramos pragmáticamente, llegaríamos a la conclusión de que sí: efectivamente, sin ti se puede vivir. Sin embargo, cada vez que al hombre le da por ser práctico, inutilidad es lo único que consigue.
Sinceramente, no sé qué sería de la humanidad sin ti. Bueno, tu luz no hace crecer las plantas, podríamos estar acostumbrados a mareas y ciclos hídricos distintos. Hasta el siglo XX habría sido menos difícil si nadie hubiera tenido que volver de tu suelo. La Guerra Fría pudo, tal vez, evitarse. Tantas dudas, tantas incógnitas que inspiraste tú, oh cuerpo celeste tan banal, que todavía no encuentran respuesta y que componen la incertidumbre que siempre nos ha calificado como hombres.
Yo te necesito. Necesito que el sol tenga de quién enamorarse; necesito que todos tengamos cómo enamorarnos. No sé qué diríamos en vez de "Te regalo la Luna." Tendríamos un vacío intelectual inmenso si no tuviéramos la facultad para regalarnos la Luna los unos a los otros, tantas veces como queramos, de una manera tan simultánea que pareciera que la Luna se acaba. Pero no. Sigues ahí: Leal. Inspirando -más que dudas- poemas, canciones, risas y lágrimas.
Luna lunera, cascabelera, hoy, que tantos cuestionan el fin de tu existencia, yo te enaltezco entre mis necesidades. Porque lo mejor del sol es el brillo que en ti refleja; porque incluso llamamos noche de Luna Nueva cada vez que él se va y tú no llegas. Porque no eres como el sol. No repelas nada, eres cambiante y no das cáncer. No escuches a quienes te desprestigian y menosprecian. Discúlpalos porque no han tenido el privilegio de conocerte como te conocemos mis amigos y yo. Gracias por enamorarte y enamorarnos, por acompañar a los solitarios y velar por los acompañados. Gracias por existir, por iluminar lo que habría de ser la oscuridad más abstracta, por ser sinónimo de virtud y de pecado, de descanso, de fiesta, de final y de principio, de sueño y de pesadilla, de inspiración, de anecdotario, de recuerdo, de mañana y pasado mañana.

11 sept 2010

never really made it home from woodstock

Dicen que de tal palo tal astilla, a pesar de que la mayoría de las veces uno desee -con fervor- ser la antítesis de sus progenitores.

Anoche me fui de fandango con mis padres. Ellos no bailan Reggaetón. A mi papá le parece vacío, que no tiene ninguna ciencia o proceso de cortejo dentro de él. A decir verdad, muy pocas veces bailan. Ellos y sus amigos prefieren el canto. Se reúnen, más o menos, diez de ellos. En la mesa hay aguardiente, whisky, pasa bocas, ceniceros y llaveros. En los percheros hay abrigos, carteras y estuches de guitarras y de cuatros. Yo siempre llego cuando la fiesta está prendida, porque me aburro en las mías así que me dirijo a las de ellos.
De las quince personas reunidas en la sala del anfitrión, el cual es elegido arbitrariamente por una mayoría, dos o tres tocan guitarra; una toca el cuatro, cuatro fuman, seis toman y todas cantan. Mercedes, Silvio, Polo o Rafael reirían a carcajadas si vieran cómo las letras de sus canciones son alteradas de semejante manera. Los títulos de las canciones nadie los conoce. Las canciones que se cantan surgen por azar, placer o necesidad. Nunca por selección argumentada o por práctic y las conversaciones que se establecen siempre son cortas y con el amor como sujeto.