19 sept 2011

usted

Dele play a un bolero y llore. Llore. Llore y luego espere. Déjese llevar. Flote. Flote sobre sus lágrimas. Flote sin ataduras ni raíces. No piense en las consecuencias de su humedad. Sólo llore. Mójese. Sea redundante con lo que le duele. Repita el bolero y el dolor, hasta que se sepa ambos de memoria. Un día, tal vez, podrá cantar ese bolero mientras sonríe.

5 sept 2011

clasificado

Hay una vacante en mí. Un trabajo nocturno. De once de la noche, hasta las once y seis. Necesito de alguien que me llame, que no me toque: que me llame y me diga que me quiere, que me duerma, que soy la verga, y esas cosas. Alguien que no me hable, que me susurre todo eso. Con ternura, al mejor estilo de una canción de cuna. Que me deje soñando, delirando con su voz y que yo sea capaz, sin esfuerzo, de soñarme con su cara.
Información, aquí.