9 jun 2011

Me gusta el olor a pasto pero, recién cortado. Me gusta la cuenta regresiva que te antecede. Me gusta la gente que baila con música que nadie más escucha adrede. Me gusta no tener horarios, y comer todo el día. Todo el día. Me gusta no tener obligaciones, sino guías. Me gusta tenerte y no tener nada más. Me gusta la gente que hace amigos en los buses. Me gustan los amigos de los buses. Me gusta la reciprocidad de nuestras manos. Me gusta el afán que implica el ser puntual. Me gusta no tener tiempo qué perder. Me gusta no saber perder el tiempo. Me gusta no querer huir, y que todo se me pase lento.
Tren entre ambas miradas oscuras.



6 jun 2011

instrucciones para ser

1. Amar.
2. Agradecer.
3. No buscar.
4. No forzar.
5. No planear.
6. Fluir.
7. Dar.
8. Darse.
9. No juzgar.
10. No olvidar.
11. No lamentar.
12. No adivinar.
13. No flotar.
13,5. Nada flota.
14. No pensar.
15. Pintar.
16. Reteñir.
17. Reaccionar.
18. Perseverar.
19. Saber cuándo parar.

5 jun 2011

Alguna vez, algún día, o tal vez dos, aprendí a priori que lo más difícil que hay en la vida de los seres humanos es decidir. Decidir, decidir, decidir. Anular una o varias posibilidades para privilegiar una sola. Una sola, una sola, una sola. Además de no ser proporcional, es difícil, doloroso, enfermizo, adiposo y apagadizo. Da vueltas en la cabeza. En la cabeza, en la cabeza. Quita hasta el tiempo que no se ha tenido aún. Aún de repente, todos los días pasados pesan. Todo en forma de fundamentación para decidir. Decidir, decidir, decidir. Decidir de la manera más democrática: buscando el bien común. Y es que creo en la democracia, no como una forma de gobernar sino de vivir. De vivir uno. De vivirse uno. De desvivirse uno por los demás. Por los demás. Considero que eso hace mis decisiones más difíciles de tomar. Tomar, tomar, tomar. Y no me importa, no me quejo; sólo lo sé, lo siento; es lo que soy. A veces, soy muy poco egoísta. Hasta llegar a la degradación máxima de mi felicidad, e intercambiarla por quienes me importan, democráticamente. Ésta es una de esas veces. Creces, creces, creces.