Hay amores y odios igual de naturales. No suelen fluírme los segundos. Prefiero, naturalmente, que sean amores todas mis conductas. Porque creo y siento que el amor es nada más que una forma de vida; en la que se basan decisiones, principios y prioridades. Me han tildado de despreocupada, insensible e -incluso- de egoísta. Sin entender que, en realidad, me esfuerzo por comportarme de maneras absolutamente contrarias. Tomen nota los que deseen pero, lo considero una muy efectiva estrategia de vida. Me amo, y eso me permite y me obliga a amar todo y a todos los que me rodean. Claramente, como vivo distinto, tendré problemas distintos; incluso, veré problemas donde nadie más los vea, y viceversa. Sin embargo, a veces me tranquiliza que me preocupen determinadas cosas. Porque, a pesar de que en ocaciones me queje de mi excesiva sensibilidad, sé que si yo no me preocupara, nadie más lo haría. Y como mi preocupación se caracteriza de responsabilidad e inconformismo, en el momento en que la siento, ya no me abandona hasta que la calmo.
30 abr 2011
26 abr 2011
omnia in bonum
A ver: pongámonos serios. Qué lástima la inundación de mi universidad. Admito que me entra un vacío cada vez que veo una imagen de dicha catástrofe. Jamás imaginé que algo así fuera posible. Corrijo: jamás imaginé que algo así ME fuera posible. Porque inundaciones hay por montones, y las vemos todos los días en los excelentes noticieros que televisamos. Pero, admitamos de una vez por todas que -para nosotros- una situación de estas estaba, por lo menos, a cuarenta kilómetros de distancia. Qué triste es saber que sólo nos duelen las heridas que aparecen en nuestras respectivas pieles.
Confieso también que me da un poco de risa cada vez que alguien me llama, me escribe o se dirige a mí en un tono generoso, dándome una suerte de apoyo, de condolencia o pésame, y me dice que lamenta lo de mi universidad. Yo también lo lamento. No digo que no. Pero, seamos sinceros: estamos más que felices -en el fondo- porque seguimos de vacaciones (sabemos que el fondo está muy lejos, literalmente). Ya déjense de clichés, cursilerías, pantallas y frasesitas. Obviamente, hemos de ayudar, así sea rezando. No obstante, ni aquí, ni en ningún lado hay lugar para la hipocresía. Yo hago lo que me pongan a hacer, siempre y cuando me nazca; siempre y cuando lo sienta... no sé ustedes.
5 abr 2011
closer to the edge
Una vez más, evado una responsabilidad por dedicarme a lo que sea que sea esto. Siempre me ha tramado la manera en que -casi de manera inconsciente- organizo mis prioridades. Es así como me preocupan asuntos que podrían parecer superfluos en la cotidianidad de alguien más; me duelen circunstancias que son añadiduras en la vida de gente distinta, y le temo a tormentas creadas en mi vaso con agua. Por eso, puedo llegar a puntos como en el que estoy hoy, en el que me impresiona mi habilidad sobrenatural para no coger a golpes este teclado, y disimular la rabia inexplicable que me llena.
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