17 ene 2011

de maravilla

Hoy vi National Geographic. Creo que se escribe así. Siempre me ha dado risa un aspecto en especial de estos canales llenos de animales. Y son los conductores que arriesgan su vida felizmente en cada capítulo. Hoy, por ejemplo, vi uno que estaba en búsqueda de meduzas en Australia, de esas que salen en Buscando a Nemo y que casi matan a Dori. Pues, el empedernido señor atrapó una meduza y, con toda la intencíón, hizo que la meduza lo picara. Y nos echaba la culpa a los televidentes de la siguiente manera: "Voy a dejar que la meduza me haga vomitar del dolor sólo para que ustedes, televidentes desgraciados, se enteren de cuánto puede doler la picadura de un organismo tan asombroso y bello como éste." O sea, si el man se muere, yo me sentiría lo más culpable del mundo... por desgraciada televidente. Un guión de un conductor como el de en cuestión va así: - "La planta que ven aquí tiene unos bellos microscópicos que, al contacto con la piel, transmiten una sustancia neurotóxica que actúa sobre el sistema nervioso y ocasiona un dolor que, en la escala de uno a diez, tendría un catorce. Después, uno empezaría a vomitar y el ritmo cardiaco a bajar hasta que se llegue, tal vez a la muerte. Marica, la voy a tocar." Y la toca. El man sufre por unos instantes; el camarógrafo le pregunta desde atrás de la cámara si se encuentra bien, él dice que sí, que de maravilla. Sin embargo, está tirado en el piso explicándole a la teleaudiencia lo que está sucediendo con sus neuronas, mientras -se supone que- muere. Empiezan a salir propagandas de chimpancés abrazándoce y de alces apareándose. Vuelve el programa. El man está dichoso consintiendo leones.