18 ene 2011

medicina interna

Hoy fui al médico internista. Después de examinarme, entrevistarme y socializar con mi abuela, me diagnosticó. Dijo que mi cura era hacer deporte; correr, trotar, montar bicicleta, jugar algún deporte. Como si fuera un fluído mental, le dije que sí; que lo haría llena de gusto. Obviamente, pensaba: "Si claro, güevón. Quiero llegar a mi casa, a comer y ver televisión." Me imaginaba el placer de cedentarismo y todo lo que trae por añadidura, hasta que el doctor dijo: "Soy profesor de planta de tu universidad. Nos encontraremos." Puta vida, me tocó correr.