Por razones antropocentristas, hoy es de los días en los que los hombres cuestionan si realmente eres necesaria. En la vida real, nadie sabe quién eres; nadie sabe qué es la Necesidad. Si pensáramos pragmáticamente, llegaríamos a la conclusión de que sí: efectivamente, sin ti se puede vivir. Sin embargo, cada vez que al hombre le da por ser práctico, inutilidad es lo único que consigue.
Sinceramente, no sé qué sería de la humanidad sin ti. Bueno, tu luz no hace crecer las plantas, podríamos estar acostumbrados a mareas y ciclos hídricos distintos. Hasta el siglo XX habría sido menos difícil si nadie hubiera tenido que volver de tu suelo. La Guerra Fría pudo, tal vez, evitarse. Tantas dudas, tantas incógnitas que inspiraste tú, oh cuerpo celeste tan banal, que todavía no encuentran respuesta y que componen la incertidumbre que siempre nos ha calificado como hombres.
Yo te necesito. Necesito que el sol tenga de quién enamorarse; necesito que todos tengamos cómo enamorarnos. No sé qué diríamos en vez de "Te regalo la Luna." Tendríamos un vacío intelectual inmenso si no tuviéramos la facultad para regalarnos la Luna los unos a los otros, tantas veces como queramos, de una manera tan simultánea que pareciera que la Luna se acaba. Pero no. Sigues ahí: Leal. Inspirando -más que dudas- poemas, canciones, risas y lágrimas.
Luna lunera, cascabelera, hoy, que tantos cuestionan el fin de tu existencia, yo te enaltezco entre mis necesidades. Porque lo mejor del sol es el brillo que en ti refleja; porque incluso llamamos noche de Luna Nueva cada vez que él se va y tú no llegas. Porque no eres como el sol. No repelas nada, eres cambiante y no das cáncer. No escuches a quienes te desprestigian y menosprecian. Discúlpalos porque no han tenido el privilegio de conocerte como te conocemos mis amigos y yo. Gracias por enamorarte y enamorarnos, por acompañar a los solitarios y velar por los acompañados. Gracias por existir, por iluminar lo que habría de ser la oscuridad más abstracta, por ser sinónimo de virtud y de pecado, de descanso, de fiesta, de final y de principio, de sueño y de pesadilla, de inspiración, de anecdotario, de recuerdo, de mañana y pasado mañana.