29 jul 2010
del vicio
Debería estar haciendo cualquier otra cosa. Leer, tal vez, un artículo que escribió hace tiempo el Vaticano. Simplemente no se me da la gana. Prefiero esto. Ya se me ha convertido en un vicio, creo. Ay, los vicios. Si el sexo es un vicio, entonces todos tenemos al menos uno. Es eso lo que nos diferencia del resto de los animales, a parte del privilegio de reír: tener un vicio además del sexo. No sé si todos los vicios sean malos, no sé si todos los vicios maten. Cuando muera de escribir, como muchos en este país, ustedes ya se habrán enterado. Muchos escribirán, muchos repetirán que escribir es dañino. Se convertirá entonces en un acto de rebeldía, porque hay que admitirlo: nos encanta hacer lo que nos prohíben.